Exposición Virtual
Fecha de inauguración : 27 de Junio de 2010

Andrew Davidhazy

Andrew Davidhazy es profesor en el Rochester Institute of Technology (RIT), en el Estado de Nueva York de Estados Unidos. Rochester es la tercera ciudad más grande del estado y está situada justo en la frontera con Canadá, en la misma orilla del Lago Ontario.

Andrew ingreso en el RIT hace 49 años como alumno y, una vez finalizados sus estudios, continuó trabajando como profesor de esa universidad, dentro de su Escuela de Artes y Ciencias Fotográficas que, según las propias palabras de Davidhazy era “una organización única en el mundo (casi como Kodak, el Bauhaus o la revista Life) en la que se fundían tres disciplinas diferentes: la ciencia, la tecnología y el arte”.

Justo la intersección de estas tres materias (ciencia, tecnología y arte) con la disciplina fotográfica ha sido el leitmotiv profesional de Andrew Davidhazy, aunque yo me atrevería a afirmar que con cierta preponderancia de los aspectos tecnológicos. Me refiero a que lo que realmente le apasiona a este profesor universitario es rediseñar cámaras fotográficas para las más diversas aplicaciones científico-estéticas: fotografías periféricas, en las que el sujeto va girando frente a la cámara, en cuyo interior la película se va moviendo a la misma velocidad que el sujeto; termofotografía, para producir imágenes con diferentes colores en función de la temperatura de cada parte de la escena fotografiada; fotografía estroboscópica, en la que una fuente de iluminación intermitente permite registrar la trayectoria del sujeto fotografiado; y un largísimo etcétera. ¡Y todo ello realizado con sus propias manos!

Me atrevería a afirmar que Andrew Davidhazy es una persona especialmente ingeniosa, amante de la fotografía y la tecnología, y con la inquietud típica de un buen científico. Esa curiosa combinación de características, y una larga vida profesional, ha producido un sinfín de imágenes interesantes de las que, en esta pequeña exposición retrospectiva sólo vamos a fijarnos en diez. Diez fotografías que han sido elegidas intentando mostrar precisamente es confluencia de características artístico-técnico-científicas.

Antes de empezar con la exposición propiamente dicha me gustaría decir que conozco a Andrew Davidhazy hace más de diez años, cuando me registré en dos de los primeros foros de fotografía de Internet: Fotored y PhotoForum. Aunque mi participación en ambos foros sólo ha sido intermitente, he tenido múltiples ocasiones de comprobar como Andrew, durante todo este tiempo, ha sido un excelente administrador-animador de ambos espacios virtuales, demostrando una gran inquietud fotográfica: organizando exposiciones colectivas (de fotos físicas, no virtuales) que han dado la vuelta al mundo; o coordinando la edición de catálogos de fotografías, tanto en soporte informático como en papel; y, en definitiva, dirigiendo un buen numero de actividades, en algunas de la cuales he tenido el gusto de participar, con exquisita elegancia y ecuanimidad.

Veamos diez fotografías suyas que me parecen especialmente interesantes:


(c) Andrew Davidhazy

La primera fotografía que hemos elegido es una muestra del procesado fotográfico Phoenix, al que Andrew Davidhazy dedicó su atención durante varios años.

Resumidamente podemos decir que el proceso comienza con la toma de una fotografía Polaroid, pero no para quedarnos con la imagen positiva sino para reutilizar el negativo en papel, que normalmente terminaría en la basura. Esta imagen es utilizada para obtener un negativo convencional en 35 mm. que, finalmente, se convierte en una copia en papel fotográfico de gelatina de plata

Como se puede apreciar en la fotografía de Davidhazy que hemos elegido para ilustrar este procedimiento de trabajo, las imágenes resultantes tienen cierto parecido con el efecto Sabattier, también suelen incluir líneas Mackie y se incrementa notablemente la visualización del grano de la película.


(c) Andrew Davidhazy

Probablemente uno de los resultados más satisfactorios del esfuerzo de Andrew por producir imágenes artísticas basadas en la tecnología se centra en el campo de la fotografía periférica. Esta imagen que mostramos aquí es un buen ejemplo de este trabajo, que culminó con una exposición celebrada en el año 1998 en el Club Fotográfico México, donde Andrew Davidhazy mostró buena parte de sus trabajos en este campo. En realidad el grueso de las fotografías expuestas en México eran imágenes periféricas obtenidas con procesado Phoenix.

Como ya hemos comentado antes, para tomar una fotografía periférica el sujeto fotografiado debe girar en torno al objetivo de la cámara que, a su vez, debe desplazar la película a la velocidad adecuada para retener una visión de hasta 360º. Este tipo de fotografía ha sido una de las pasiones de este profesor del RIT, que ha dedicado buena parte de su trabajo de investigación a la modificación de cámaras fotográficas convencionales para poder tomar con ellas fotografías periféricas.


(c) Andrew Davidhazy

Hoy la fotografía panorámica está de moda. Las cámaras digitales y los programas de edición como Photoshop, permiten unir varias tomas fotográficas produciendo imágenes panorámicas impecables mediante el empleo de algoritmos que ajustan los distintos fotogramas, de forma que encajen perfectamente unos con otros y así puedan ser yuxtapuestos, generando una fotografía panorámica perfecta.

Andrew tomó esta imagen panorámica en Buenos Aires . . . ¡en el año 1978! ¿Qué como lo hizo? Fabricándose su propia cámara panorámica a partir de una cámara fotográfica convencional. ¡A estas alturas ya lo deberíamos haber adivinado!


(c) Andrew Davidhazy

Otra de las especialidades de Andrew es la toma de fotografía en las que los hechos suceden a una extraordinaria velocidad como, por ejemplo, obtener una instantánea en la que se vea como rebota el agua en una copa en la que ha sido vertida desde una cierta altura.

Estos experimentos ponían, tanto al profesor como a sus alumnos, ante un reto complejo: construir el equipamiento necesario en función del tipo de imagen que se quería obtener, bien fuera agua rebotando, como en la foto que hemos elegido para reproducir aquí, o como las imágenes a las que se enfrentaron cuando en el año 1995 se desplazaron a Centro Espacial Kennedy para tomar fotografías durante el despegue del transbordado espacial Endeavour.

A mi me hubiera gustado tener un profesor así, que primero me hiciera enfrentarme a un problema técnico y que, después de haberlo solucionado, me animara a seleccionar imágenes sorprendentes, no sólo desde el punto de vista científico, también desde un punto de vista estético. ¡Pero no lo tuve!


(c) Andrew Davidhazy

Otro experimento fotográfico realizado por Andrew consiste en la obtención de fotografías de burbujas ascendiendo en un líquido viscoso. Para ello se tiene que liberar aire mediante una bomba en un estrecho tubo transparente lleno de champú. Una vez obtenida la fotografía, el procesado final se realizó con Photoshop, reencuadrando la imagen, limpiándola y, finalmente, coloreándola.

Como casi siempre la idea de Davidhazy era producir situaciones en el laboratorio que le permitieran experimentar el comportamiento de la técnica fotográfica a la hora de capturar situaciones extrañas y, en paralelo, obtener imágenes interesentes desde un punto de vista exclusivamente estético.


(c) Andrew Davidhazy

Buena parte del trabajo realizado por este fotógrafo consistió en la toma de fotografías en blanco y negro, pero también hizo algunas series donde el color era la estrella del trabajo, como en este caso, en el que se utilizó detergente para lavavajillas, diluido en agua, a la que se añadía un poco de glicerina para obtener estas impactantes imágenes.


(c) Andrew Davidhazy

Cuando un rayo de luz blanca procedente del Sol, o de cualquier otra fuente, atraviesa la superficie de un prisma óptico, no sólo hay refracción de la luz, sino que la luz blanca se descompone en sus diferentes colores. Al atravesar las paredes del prisma, los diferentes tipos de onda que conforman la luz blanca, se reflejan cada uno de distinta manera, siguiendo las leyes de la reflexión y la refracción. Todos los que nos dedicamos a la fotografía hemos estudiado, o al menos conocido, este principio de la óptica.

La inquietud de Andrew Davidhazy le llevó a querer probarlo por si mismo y, en las clases prácticas que impartía a sus alumnos se las ingeniaba para captar explícitamente el comportamiento de la luz al incidir sobre un prisma. El objetivo final, de nuevo, consistía en pasar de un concepto teórico a una experiencia práctica.


(c) Andrew Davidhazy

Cuanto se hace una fotografía infrarroja se trata de capturar imágenes con una luz que está fuera del espectro visible, utilizando longitudes de onda más cortas que el rojo (infra rojo).

Por otro lado, los objetos, dependiendo de su temperatura, emiten una radiación con una longitud de onda más amplia cuanto más caliente esté el objeto.

A partir de estos dos principios es posible obtener fotografías en las que las imágenes reflejen el calor que desprenden los diferentes elementos que están presentes en la escena.

Mucha gente ha leído cosas sobre la termografía, que así se llama a este tipo de fotografía, Davidhazy, una vez más, no se contentó con la teoría y lo quiso hacer con sus propias manos.


(c) Andrew Davidhazy

Otro de las especialidades de la fotografía científica es la fotografía ultrarrápida y estroboscópica. Todos hemos visto alguna vez el efecto de la luz estroboscópica porque este tipo de iluminación estuvo, y puede que aún continúe estando, de moda en las discotecas, donde se emitía esta luz blanca que parpadea a gran velocidad y que hace que las cosas parezcan estar moviéndose ''a saltos''.

En fotografía este fenómeno luminoso permite captura imágenes en las que se congelan movimiento extra-rápidos. Para obtener este tipo de secuencias de imágenes Andrew utilizó luces estroboscópicas que, además de tener una duración extremadamente corta, puede hacerse intermitente a una velocidad extremadamente alta (como en las discotecas pero más exagerado). Así se obtuvo esta secuencia de una modelo bailando.


(c) Andrew Davidhazy

Para terminar esta pequeña muestra retrospectiva del trabajo de Andrerw Davidhazy hemos elegido una fotografía panorámica cónica en la que se puede ver la Casa Eastman, que se ha convertido en el más importante museo de fotografía de Rochester. Este museo se encuentra situado en la que fuera residencia de Eastman Kodak y está considerado como el museo fotográfico más antiguo del mundo, cuyo objetivo consiste en guardar y preservar la historia de la fotografía y del cine.

Cuenta con una colección de 400.000 fotografías de más de 8.000 fotógrafos y con una de las mayores colecciones de daguerrotipos con unos 3.500. Asimismo tiene gran parte del legado de Alfred Stieglitz, que fue donada por su viuda y asciende a unas 4.300 obras.

En este caso, la foto que mostramos aquí es una panorámica esférica que, como su propio nombre indica, permite captar una visión de 360º.


(c) Andrew Davidhazy

Creo que esta pequeña muestra, de tan sólo diez obras, permite tener una visión más o menos completa del trabajo realizado por el profesor-fotógrafo Davidhazy. En todo caso, para terminar, yo creo que faltaría un retrato suyo y, después de rebuscar en Internet, encontré esta fotografía que reproducimos a continuación, tomada en 1996, muestra una imagen de Andrerw Davidhazy con la que el fotógrafo probablemente se sienta muy identificado.


 
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