Exposición Virtual
Fecha de inauguración : 1 de Septiembre de 2008

José María Abad, fotógrafo . . . y buceador

Aunque José María Abad se autodefine en su Página Web ( http://www.fotomarina.com/ ) como un buceador entusiasta de la fotografía submarina, yo mas bien le veo como un fotógrafo . . . y buceador. Pero haciendo énfasis en la primera palabra: José María Abad es un fotógrafo.

Sus imágenes son, a veces, casi abstractas; pero también hace auténtico retrato, del bueno. Cuida mucho la composición de sus fotografías; y, de vez en cuando, incluye en ellas tanto elementos a foco como fuera de foco. A veces realiza trabajos bien estudiados, que pueden ser realizados con calma, sin prisas; pero, otras veces, obtiene imágenes instantáneas únicas e irrepetibles, en las que todo hay que verlo en una fracción de segundo. Utiliza los colores con delicadeza y, sobre todo, sobre todas esas cosas, cuida la iluminación de sus fotografías con esmero. ¿De qué es síntoma todo eso? . . . ¡De un gran fotógrafo! Y eso es lo que es José María.

Luego hay una circunstancia adicional, José María Abad hace todas esas cosas debajo del agua. Eso conlleva una cierta complicación técnica, pero, en todo caso, sus imágenes son auténticas fotografías . . . ¡y muy buenas!

Hace unos meses que he empezado a juguetear un poco con la fotografía submarina y, antes de nada estuve buscando información en Internet. Así es como llegue a Fotomarina la Página Web de José María Abad. En ella encontré un texto introductorio a esta especialidad fotográfica en el que se dan muy buenos consejos. Lo imprimí y lo fui leyendo en el avión, mientras me dirigía a Mallorca para probar esto de la fotografía submarina que, obviamente, implica necesariamente meter la cámara debajo del agua, cosa que, debo reconocerlo, me produjo una cierta inquietud e intranquilidad, hasta que comprobé que las cajas estancas son eso . . . ¡estancas!

Por cierto, una de las recomendaciones que José Maria sugieren para poder hacer buenas fotografías consiste en “hacer movimientos pausados y lentos” ya que “un gesto brusco o un burbujeo exagerado por la respiración pondrían ahuyentar al motivo“. Incluso llega a sugerir “quedarse inmóvil, pues siempre existirá una mínima corriente . . . que, al ser nosotros menos aerodinámicos que los peces, nos terminará acercando hasta llegar casi a tocarles”. Hace apenas una semana probé este consejo de José María Abad y el resultado fue fenomenal y sorprendente.

Fue fenomenal porque, en efecto, así, con un poco de paciencia, pude acercarme muchísimo a los peces.

Y fue sorprendente porque un día – afortunadamente sólo un día – llegué a quédame tan inmóvil que pude llegar a estar materialmente pegado a un freddy que quería fotografiar, hasta tal punto de que tuve que emplear el macro, pero creo que estuve demasiado tiempo completamente quieto, por lo que además de conseguir mi propósito: que los peces que había por allí dejaran de veme como un peligro, mi actitud tuvo un efecto secundario: había un grupo de peces – muchísimas obladas - que, además de dejar de considerarme peligroso, ¡me empezaron a considerar comestible! Y se dirigieron directamente hacía mi con la insana intención de zamparme. Comenzaron a morderme. Aunque sólo eran pequeños mordisquitos, yo dejé de estar inmóvil y, aunque con dignidad, empecé a huir descaradamente. ¡Pero me perseguían! Supongo que no estaban dispuestos a dejarse escapar una pieza de carne tan generosa. Después de un buen rato de persecución conseguí alejarme de ellos.

Pero, volviendo a los apuntes de Abad, aunque se trata de una introducción excelente a la fotograía submarina, no fueron esas notas lo que mas me llamó la atención del contenido de su Página Web, lo que más que gustó fueron sus fotografías. Sus excelentes fotografías. Por eso al escribir la presentación de esta pequeña muestra de su trabajo he querido destacar su calidad como fotógrafo aunque, si alguien lo duda no tiene mas que echarle un vistazo a la última fotografía que colgaremos aquí, para hacer este tipo de trabajo es imprescindible ser un gran buceador y dominar un complejo y amplio equipo de trabajo.

Dentro de este equipo fotográfico los flashes juegan un papel destacadísimo. José María es sin duda un maestro en la utilización de esta fuente de luz artificial que, debajo del agua, se hace incluso mas importante que en superficie. Los flashes son esenciales ya que cuando bajas, aunque la luz directa del sol continua siendo percibible, su intensidad es insuficiente, por lo que para hacer buenas fotografías hay con contar, si es posible, por lo menos con un par de flashes independientes de la cámara, para poder iluminar adecuadamente la escena. Los apuntes de José María Abad, y sobre todo sus fotos, demuestran claramente como él ha llegado a dominar completamente está técnica para producir iluminaciones interesantes y naturales.

He realizado una selección de fotografías directamente de entre las que pueden visualizarse en http://www.fotomarina.com/ con un único criterio: buscar buenas fotografías y eso, en este caso, con este fotógrafo, es algo realmente sencillo.


(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad



(c) José María Abad







 
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