Artículo fotográfico
Fecha de publicación : 27 de Agosto de 2018

Menorca 2018 (2 de 4): Menorca prehistórica


El comienzo de lo que podríamos llamar prehistoria menorquina se pueden situar alrededor del año -2.000; y puede decirse que dicho periodo finalizó poco antes de la invasión de los romanos, unos 1.500 años después.

Esta época se caracteriza por sus estructuras arquitectónicas, que la hacen única, concretadas en tres tipos de edificaciones: (1) Los talayots, una especie de torre de control y vigía que le da el nombre a la cultura. Los hay de planta circular, oblonga, o irregular; (2) Las taulas, es decir, las estructuras basadas en dos piedras, con forma de "T" (o de mesa) y situadas en espacios ceremoniales; y (3) las navetas funerarias, que consisten en grandes tumbas de piedra, que aparecen únicamente en Menorca. En este viaje sólo he fotografiado navetas y taulas. ¡Dejo los talayots para el año que viene!

La cultura talayótica se caracteriza por una sociedad megalítica propia de dos islas baleares (Menorca y Mallorca). Las construcciones de la Menorca talayótica se levantaron con una técnica constructiva de tipo ciclópeo (grandes piedras, simplemente colocadas unas encima de otras), aprovechando las características geológicas de Menorca, ya que este territorio, sobre todo en el sur, presenta una extensa plataforma calcárea, de donde se obtenía la piedra para la construcción de estos monumentos.

Las comunidades que habitaron Menorca a partir de la Edad del Hierro, dejaron una fuerte huella en el paisaje de la isla. Las monumentales construcciones que erigieron aún son visibles en la actualidad y otorgan un carácter único al paisaje, especialmente en Menorca, donde los grandes talayots y los poblados conforman algunos de los puntos más sobresalientes de la orografía de la isla.

En los poblados talayóticos se agrupaba la mayor parte de la población de la isla. Estas comunidades constituían el núcleo central desde donde se explotaba y el resto del territorio de la comunidad. Suelen situarse sobre pequeñas elevaciones del terreno, lo que facilita un cierto control visual del territorio, además de ayudar en caso de tener que defenderse de posibles invasores.

Normalmente los poblados talayóticos quedan delimitados por la presencia de murallas, que diferencian claramente lo que es el interior de lo que es el exterior del poblado. Generalmente, estas murallas tienen un desarrollo circular, cerrando en su interior todo el espacio comunal y doméstico. Si circulamos en coche por las estrechísimas carretas interiores menorquinas, de alguna manera, podremos ver que este tipo de pequeñas murallas continúan utilizándose en la actualidad para delimitar las propiedades de los payeses.

La distribución interna de los poblados se organizaba en dos tipos de espacios bien diferenciados: uno comunal-social y otro doméstico-privado. Dentro de los poblados talayóticos se pueden encontrar lugares donde se realizan actividades comunales, tales como redistribución de alimentos o reuniones ceremoniales. Frente a esta arquitectura social, encontramos toda una serie de habitaciones, muchas de ellas adosadas a estos edificios sociales, que engloban aquellas actividades de tipo doméstico y que parecen circunscribirse más a un ámbito familiar.

En cuanto a la economía de estos poblados, se trata de una sociedad básicamente ganadera, aunque complementada con prácticas agrícolas, tales como el cultivo de cereales. Probablemente el principal componente del rebaño talayótico eran las ovejas y las cabras. Los bóvidos tenían una presencia porcentual muy inferior y, probablemente, eran utilizados también como fuerza de trabajo. La tercera de las especies clásicas presente en la cabaña ganadera era el cerdo. En todos los casos se trataba de especies de tamaño menor al actual y el sacrificio de los animales se producía a edades muy tempranas, generalmente entre un año y un año y medio. Cabe destacar que, además de la carne, desde los tiempos prehistóricos se utilizaba la leche para la producción de quesos.

En cuanto a utensilios, cabe destacar que se empleaban las técnicas características del bronce medio y final, basadas en el uso de aleaciones de cobre y estaño. Son relativamente abundantes las espadas y las puntas de lanza. Con la cultura talayótica se generaliza el uso de desgrasantes calcáreos para la confección del barro, lo cual da un carácter tosco a las piezas pero a la vez permite la confección de contenedores de gran tamaño. Las grandes ollas son de diversos tipos, pero siempre con base plana, y estaban destinadas a su uso en la cocina. El ajuar doméstico se completaba con vasos y excepcionalmente con platos y copas. Como material duro se utilizaba el hueso para la confección de punzones y mangos. También se han encontrado numerosos botones, confeccionados bien de hueso o bien a partir de dientes de animales domésticos. Finalmente se usaba también la piedra para la fabricación de instrumentos.

Del numeroso conjunto de yacimientos repartidos por toda la isla de Menorca, en este viaje, sólo me he centrado en dos de ellos: la Naveta des Tudons y el Poblado talayótico de Torretrencada. ¡Ya habrá tiempo de ir visitando más monumentos!


(c) Mamuga

Foto nº 1: 16/08/2018
Naveta des Tudons. Vista desde el ángulo noroeste.
Sony RX1

Esta naveta es la mejor conservada de toda la isla. Fue construida en el año -1.400 y tuvo un uso muy prolongado, ya que fue utilizada hasta el año -900. En su interior se encontraron restos de más de 100 individuos de ambos sexos y de todas las edades, cuyos cuerpos estaban en completo desorden, sin ninguna conexión anatómica entre ellos. Su uso prolongado permite suponer que los sucesivos enterramientos iban empujando y desarticulando los esqueletos depositados con anterioridad. Junto a ellos también se hallaron algunos de los objetos personales que los acompañaron como ajuar funerario, como, por ejemplo: pulseras, cuentas de collar, colgantes de bronce, botones de hueso, punzones, alguna punta de jabalina, así como también algunas ollitas y vasos de cerámica que debieron depositar los familiares como ofrendas.


(c) Mamuga

Foto nº 2: 16/08/2018
Naveta des Tudons. Vista desde el ángulo suroeste.
Sigma DP1 Merrill

La naveta des Tudons es, probablemente, uno de los monumentos más significativos de la prehistoria europea e, indudablemente, el más conocido de las Islas Baleares. Este tipo de monumento funerario solamente se encuentra en Menorca.


(c) Mamuga

Foto nº 3: 16/08/2018
Naveta des Tudons. Vista desde el oeste (frente de la naveta).
Sigma DP1 Merrill



La pequeña puerta está orientada al oeste, hacia la puesta del sol. Esta entrada lleva a un pequeño corredor que conduce a la cámara superior y a una segunda puerta que lleva a la inferior. El piso intermedio y la cubierta superior están construidos con grandes losas que actúan como vigas. No se puede entrar ni subir a la naveta por motivos de seguridad y conservación del monumento.


(c) Mamuga

Foto nº 4: 16/08/2018
Naveta des Tudons. Detalle del muro norte.
Sigma DP1 Merrill

La naveta es un monumento aislado que no forma parte de ningún conjunto de edificaciones, aunque también se localizaron algunas cuevas funerarias, no visitables, en los alrededores. La naveta se sitúa sobre una plataforma de piedra calcárea, y fue construida con técnica ciclópea, es decir, con grandes piedras trabajadas, encajadas entre ellas sin mortero, ayudadas a veces por pequeñas cuñas también de piedra.


(c) Mamuga

Foto nº 5: 16/08/2018
Naveta des Tudons. Vista desde el sur (desde fuera del muro protector del monumento).
Sigma DP1 Merrill

Leyenda popular: De la naveta des Tudons se dice que fue construida por un gigante compitiendo con su hermano por el amor de una mujer. Mientras uno le iba a ofrecer la naveta, el otro le ofrecía un pozo. Cuando a la naveta le faltaba una única piedra para completarse (aquella que se encontraba desaparecida cuando se descubrió), el segundo de los gigantes completó su pozo. Celoso, el gigante de la naveta le lanzó la piedra al otro, asesinándolo y destruyendo su obra. Tras ser consciente de que había asesinado a su hermano se suicidó. La mujer, al quedar sin pretendientes, murió de pena.


(c) Mamuga

Foto nº 6: 16/08/2018
Naveta des Tudons. Vista desde el noreste (parte trasera de la naveta).
Sony RX1

La planta del edificio tiene la forma de una herradura alargada, es decir, con las fachadas laterales largas y rectas y las partes delantera y trasera más cortas y curvas. Exteriormente parece una nave invertida. De esta circunstancia se extrajo su nombre popular: naveta (nave pequeña, en el dialecto del catalán hablado en Menorca).


(c) Mamuga

Foto nº 7
16/08/2018 - Poblado talayótico de Torretrencada
Sigma DP1 Merrill

Torretrencada es un poblado talayótico (construido entre los años -1.000 y -700) que perduró hasta la conquista romana de la isla, en el año -123. Se conservan varios monumentos del poblado, siendo esta taula el más destacado de ellos. Probablemente sea la taula más bella de toda la isla.


(c) Mamuga

Foto nº 8
16/08/2018 - Poblado talayótico de Torretrencada
Sony RX1

La taula de Torretrencada tiene una columna de refuerzo en la parte posterior que le otorga una belleza destacable respecto a sus semejantes en la isla. Lamentablemente, no se conserva íntegro el recinto circular que rodeaba a la taula. Se supone que dicho recinto estaba destinado a la celebración de los rituales de la comunidad.


(c) Mamuga

Foto nº 9
16/08/2018 - Poblado talayótico de Torretrencada
Sony RX1

El poblado de Torretrencada que se encuentra en medio de una explotación ganadera, por lo que conviene volver a cerrar las verjas que se abren al entrar, para evitar que entre el ganado dentro del poblado.


(c) Mamuga

Foto nº 10
16/08/2018 - Poblado talayótico de Torretrencada
Sony RX1

En el poblado también hay unas sepulturas antropomórficas excavadas en la roca, de las que se especula que pueden pertenecer a la época alto-medieval.


(c) Mamuga

Foto nº 11
17/08/2018 - Colección permanente del convento y claustro de San Agustín (Museo Diocesano) en Ciudadela
Sony RX1

Herramientas primitivas: Punzones de hueso; dientes de incisivos de cerdo; una espátula, hecha con un hueso de toro; y botones perforados en V.


(c) Mamuga

Foto nº 12
17/08/2018 - Colección permanente del convento y claustro de San Agustín (Museo Diocesano) en Ciudadela
Sony RX1

Herramientas más evolucionadas: Punzones, cuentas de collares. Sobre estos punzones, según leí, no se sabe a ciencia cierta si eran utilizados para sujetar el pelo o pasar coser heridas.


(c) Mamuga

Foto nº 13
17/08/2018 - Colección permanente del convento y claustro de San Agustín (Museo Diocesano) en Ciudadela
Sony RX1

La cerámica prehistórica de la etapa talayótica era siempre hecha a mano, ya que no se conocía el torno. El sistema de cocción también era bastante primitivo, aunque en las etapas finales se encuentran pruebas de la utilización de hornos cerrados.


(c) Mamuga

Foto nº 14
17/08/2018 - Colección permanente del convento y claustro de San Agustín (Museo Diocesano) en Ciudadela
Sony RX1

La cerámica propia de esta cultura presenta un aspecto muy característico, con manchas de colores diferentes (marrón y gris) producto de la cocción irregular y desengrasante calcáreo, de color blanco, muy visible.


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