Artículo fotográfico
Fecha de publicación : 10 de Junio de 2015

Alarcón . . . en el puente del Corpus


Apenas hace una semana tuve la ocasión de pasar un par de días en Alarcón. Lo que me motivó a ir fue un excelente texto que encontré en Internet y que comenzaba de la siguiente manera:

“Algunos restos existen, no muchos, pero sí los suficientes como para que quien quiera pueda afirmar que los primeros moradores de Alarcón fueron algunos de los pueblos íberos. Difícil resultaría lo contrario. Mucho más seguro es que aquí estuvieron establecidos los romanos y ya de ello hay pruebas.

“Pudo ser también que, según se dice, fuera un hijo del rey visigodo Alarico quien bautizara aquella antigua villa con su definitivo y actual nombre, aunque según otras opiniones no responde a la verdad.

“Pero Alarcón nace y se consolida para la Historia como una fortaleza árabe, tributaria del Reino de Toledo.

“Sería finalmente, otra vez más, Alfonso VIII quien lograría la conquista de la ciudad a finales del siglo XII . . .”

En el siguiente enlace puede accederse al folleto editado por Paradores donde se cuenta la historía completa del Castillo de Alarcón: Alarcón: Frontera entre Resistencia y Esplendor

El caso es que leer algo tan original, y tan bien escrito, me animó a ir y, ya que estaba allí, hice algunas fotos, entre las que he elegido estas quince:


(c) Mamuga

Foto nº 1 - 5/6/2015
Alarcón se encuentra justo en el centro de un cerrado meandro del río Jucar, que la rodea casi por completo. El río ha perdido todo su esplendor, ya que el gran pantano de Alarcón ha reducido sustancialmente su caudal, pero desde el mirador donde está tomada esta fotografía parce más de lo que es porque, en realidad, lo que vemos aquí es la pequeña presa del Henchidero. A la izquierda, encima de un risco, la Torre del Campo; luego el castillo de Alarcón; y, en el centro, aparentemente diminuta por la lejanía, la curiosa Torre de los Alarconcillos, desde donde, según se dice, el Infante Don Juan Manuel observaba las estrellas.


(c) Mamuga

Foto nº 2 - 4/6/2015
La torre-vigía del Campo formaba parte del conjunto defensivo del Castillo de Alarcón. Estaba situada justo al lado de una de las entradas de la muralla exterior de la fortaleza que tuvo un origen musulmán, ya que fue construida en tiempos del Califato de Córdoba. En el año 1184 Fernán Martínez de Ceballos, capitán del ejército de Alfonso VIII, asedió la fortaleza durante nueve meses y la ganó finalmente para su rey el día de San Andrés, por lo que se vio recompensado con el privilegio de tomar el nombre de la villa por apellido, cosa que hizo, pasando a llamarse Fernán Martínez de Alarcón.


(c) Mamuga

Foto nº 3 - 4/6/2015
Esta fotografía está tomada desde la puerta situada al lado de la Torre del Campo, que se ve a la deracha de la imagen. Al final de la carretera puede verse una segunda muralla defensiva, que puede atravesarse por la llamada Puerta del Calabozo, para después, por fin, llegar al Castillo de Alarcón que, en sí mismo, puede considerarse como un pequeño castillo con una enorme torre del homenaje en su interior.


(c) Mamuga

Foto nº 4 - 5/6/2015
Tuvimos la suerte de que nos dieran la habitación 104 del Parador, que está dedicada a Leonor de Plantagenet, esposa del rey Alfonso VIII, con la que se casó cuando aún era una niña que acababa de cumplir los diez años de edad. Leonor de Plantagenet era hija del Rey de Inglaterra Enrique II y de su esposa Leonor de Aquitania y fue una dama impulsora de la poesía trovadoresca. El matrimonio entre Alfonso y Leonor sirvió para reforzar la frontera pirenaica y Leonor de Plantagenet aportó además, como dote de boda, el condado de Gascuña, que Alfonso VIII nunca pudo anexionar a la corona de Castilla. Sin embargo de lo que sí sacó partido Alfonso VIII fue de los numerosos caballeros gascones que vinieron a la península acompañando a Leonor para ayudar a su señora en la lucha contra los almohades.


(c) Mamuga

Foto nº 5 - 5/6/2015
Me llamó mucho la atención el enorme grosor de los muros de la habitación (más de dos metros) que se puede apreciar muy bien a través de la ventana. Tal grosor era fundamental para que las catapultas de los enemigos no pudieran derrumbar la torre del homenaje en caso de asedio. Cuenta la leyenda que sentado en esta ventana Don Juan Manuel pasaba las tardes enteras escribiendo libros tales como "El Conde Lucanor". Desde esta venta hay una vista interesante de Alarcón, en la que destaca la Iglesia de Santa María.


(c) Mamuga

Foto nº 6 - 4/6/2015
A veces cuesta trabajo localizar la ventana de tu habitación en un hotel nuevo, al que acabas de llegar. Eso no sucedió en este caso ya que la ventana de nuestra habitación era la única ventana existente en la torre del homenaje. En realidad más que una venta era una terraza interior, dado que los dos metros de profundidad del muro hacen que la ventana incorporé un hueco interior muy aprovechable. Sin duda la Torre del Homenaje del Castillo de Alarcón es el principal símbolo de la majestuosidad del edificio, originalmente fue obra de Don Juan Pacheco, que la construyó hacia 1460. Tras años de abandono, el castillo de Alarcón fue expropiado por Manuel Fraga e Iribarne a la familia Torrijos en 1963 y, posteriormente, el castillo fue restaurado, siendo reinaugurado en 1966 como parador de turismo.


(c) Mamuga

Foto nº 7 - 4/6/2015
En Alarcón, además del catillo, hay otros tres edificios que merecen ser visitados. El primero al que fuimos fue Iglesia de la Santa Trinidad. Se trata de una construcción de planta rectangular con dos naves, una del siglo XIII y otra del siglo XVI, aunque la bóveda de la nave más antigua es del siglo XV. En la actualidad se trata de una iglesia en desuso y está cerrada, pero puede ser visitada si se realiza una visita guiada con Descubre Alarcón Precisamente el hecho de no ser un edificio en uso le da a la visita un cierto interés ya que, aunque no hay muchas cosas en su interior, lo que si se percibe, de alguna manera, es el paso del tiempo y es mucho más emocionante encontrar un sitio donde se perciba el tiempo que ver cosas materiales, por muy bonitas que estas sean.


(c) Mamuga

Foto nº 8 - 4/6/2015
El segundo edificio imprescindible de Alarcón es la Iglesia de Santa María, que es la única iglesia que continúa operativa en este pueblo que, en la actualidad, tan sólo tiene 150 habitantes. Se erigió a principios del siglo XVI en estilo plateresco con bóveda de influencias góticas. La portada es de mediados de ese mismo siglo y se debe a Esteban Jamete de Orleans, el mismo que debió realizar el retablo con escenas de la vida de la Virgen María. Sin duda ese retablo es el elemento más valioso del templo ya que se trata de uno de los mejor conservados en toda España y ofrece una visión inmejorable del estilo característico del Renacimiento.


(c) Mamuga

Foto nº 9 - 4/6/2015
El tercer edificio importante cuyo interior es fácilmente visitable en Alarcón es la antigua iglesia de San Juan Bautista, ahora reconvertida en centro de exposición de la pintura mural de Jesús Mateo. La construcción actual data del siglo XVI y sustituyó a otra de estilo románica. En su interior posee una sola nave cubierta con bóveda de cañón. En 1994 el joven pintor español Jesús Mateo inició el proyecto de recubrir la totalidad del interior del antiguo edificio (1.500 metros cuadrados) con un conjunto de pinturas murales. Esta obra contemporánea cuenta con el patrocinio oficial de la UNESCO desde 1997 por su alto interés artístico.


(c) Mamuga

Foto nº 10 - 5/6/2015
Las tres visitas anteriores, en mi opinión, es preferible hacerlas dentro de una visita guiada que se puede reservar en Visita Guiada por Alarcón, Casco Histórico y Monumentos. En la página Web de la agencia que organiza estas visitas se puede leer: “Nuestros recorridos son amenos, divertidos y rigurosos, adaptándonos a todo tipo de público. Le ofrecemos la posibilidad de participar en una visita guiada completa descubriendo tanto el interior como el exterior de los edificios más importantes de la villa”. ¡Doy fe de ello! En el par de horas que estuvimos con Jesús, el guía que nos acompañó, nos sentimos excelentemente tratados y sus comentarios resultaron imprescindibles para hacernos una primera idea de Alarcón. Pudiera parecer que este comentario que hago al pie de esta foto puede resultar beneficioso para esta empresa, pero no es así, si alguien se anima a hacer esta visita guiada el que saldrá beneficiado será él. ¡Y que conste que no me une ningún tipo de relación con "Descubre Alarcón"!


(c) Mamuga

Foto nº 11 - 4/6/2015
Según nos contó Jesús, al menos eso me pareció entender a mí, los vecinos de este pueblo están muy orgullosos del empedrado de sus calles. Es cierto que el empedrado, igual que todo lo demás en Alarcón, está muy bien conservado y muy limpio. Pero, por lo que se ve, parce que estos gatos prefieren justo la zona no empedrada para echar una buena siestecita antes de salir a pasear por la noche. ¡Estaban todos profundamente dormidos, cada uno, eso sí, con una postura diferente!


(c) Mamuga

Foto nº 12 - 4/6/2015
Además de visitar Alarcón es muy recomendable recorrer alguno de los senderos que permiten ver los alrededores del pueblo. Hay tres. Son relativamente fáciles de hacer y están bien señalizados.


(c) Mamuga

Foto nº 13 - 5/6/2015
Nosotros hicimos el sendero que denominan “Hoz de Alarcón” (está identificado mediante el código PR-CU 71). Se trata de un recorrido de unos 8 km que nosotros, parando cada dos por tres para hacer fotos, hicimos en unas tres horas. En mi opinión es recomendable empezarlo por arriba, es decir, por la parte del camino que nos llevará, paralelos al río, hasta llegar al puente de Tebar. Un poco antes de llegar al puente encontraremos esta bonita puerta, de la que no conozco su nombre.


(c) Mamuga

Foto nº 14 - 5/6/2015
Dentro de la ruta PR-CU 71, además del paisaje, se pueden ver de cerca algunas de las torres de Alarcón. En este caso se trata de la Torre de Cañavate, una torre albarrana del siglo XIV. Para los que, como yo, no supieran que es una torre albarrana: Se trata de una torre que forma parte de un recinto fortificado, con el que está comunicado mediante un pequeño arco o puente, pero generalmente la torre, propiamente dicha, se encuentra en el exterior de la muralla. Según la RAE: Torre albarrana. Es: 1. f. Cada una de las torres que antiguamente se ponían a trechos en las murallas, a modo de baluartes muy fuertes ó 2. f. La que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no solo para defensa, sino también de atalaya”.


(c) Mamuga

Foto nº 15 - 4/6/2015
Lo bueno es que la ruta PR-CU 71 es circular, por lo que si la hacemos completa volveremos a regresar al mismo sitio del que partimos. La última cosa interesante que se ve antes de estar otra vez en Alarcón (si se hace la ruta en el sentido en que la hice yo, ya que en otro caso sería la primera cosa que se vería) es el Puente de El Picazo, o de Chinchilla. Está documentada la existencia de una vía romana secundaria que, partiendo del puente de El Picazo en Alarcón, llegaba hasta Chinchilla. Obviamente, al margen de su origen romano, el puente ha sido reconstruido en varias ocasiones. Según me dijeron, los “dueños” de Alarcón cobraban un peaje por permitir a los viajeros cruzar este puente. Entrar en la fortificada villa de Alarcón tenía dos ventajas esenciales para los viajeros: por un lado se obtenía protección y, por otro, se accedía a un importante mercado donde se podía comprar y vender. ¡Por eso pagaban!


 
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